La chimenea de Suárez

En Suárez al 1700, pleno barrio de Barracas, se alza una enorme chimenea roja. Quedó más visible después de la demolición de un galpón. Una primera hipótesis señaló que podía ser una ventileta cloacal. Pero no.

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El mástil de Barracas, los Álzaga y los Guerrero.

Con motivo de la reinauguración del Monumento al izamiento de la Bandera, el periodista Daniel Balmaceda escribió para La Nación:

…Fue entonces cuando los vecinos de Barracas proyectaron adornar la Plaza Colombia con un mástil. En 1938, el artista Julio César Vergottini (porteño que se encontraba en Resistencia) obtuvo el primer premio de un concurso por su proyecto denominado “Monumento al izamiento de la Bandera”. Fueron los propios vecinos quienes aportaron el dinero para la concreción de la obra que se inauguró el 17 de noviembre de 1940…

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Mejorarán el Normal Nº 5 de Barracas, una de las escuelas más antiguas de la ciudad.

El Ministerio de Educación e Innovación porteño prevé recuperar la deteriorada Escuela Normal Superior Nº 5 General Don Martín Miguel de Güemes, uno de los centros educativos más antiguos de la ciudad de Buenos Aires, con 110 años en funcionamiento y declarado monumento histórico nacional. A esta escuela emblemática del barrio de Barracas asisten más de 2000 alumnos, pero padece un avanzado estado de deterioro desde hace décadas, cuenta Virginia Mejía en su nota para La Nación.

La inversión prevista para 2020 en el Normal Nº 5, situado en Arcamendia 743, se destinará -según los planes oficiales- a una instalación eléctrica y de gas, trabajos de albañilería, pintura, y mejora de la fachada y del entorno, detallaron voceros de la cartera educativa. 

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Museo de Santa Felicitas y el Templo Escondido. Tesoros barraquenses.

Barracas cuenta con un auténtico tesoro muy poco conocido. Detrás de la Basílica de Santa Felicitas se encuentra el Colegio (de igual nombre) construido, entre 1893 y 1901,  en tierras donadas para ese fin por la familia Guerrero a la congregación de los lourdistas (hoy pertenece a la Sociedad San Vicente de Paul). El edificio tiene un subsuelo que supo ser depósito de alimentos y también sirvió de comedor gratuito para mil trabajadores diarios hasta 1946. Luego tuvo otros usos. Desde 2002 en este espacio bajo el nivel de la calle funciona el Museo Santa Felicitas, administrado por la ONG Grupo Independiente de Promoción del Patrimonio Histórico (GIPPHi)Conectados por túneles se avanza entre distintas salas que hablan de la evolución histórica del Complejo, Felicitas Guerrero, la vida cotidiana de Barracas y las empresas que supieron establecerse en los alrededores. Pero, esto no es todo, falta el secreto mejor guardado del barrio. En el primer piso del edificio se encuentra la JOYA oculta: un templo neogótico con sus capiteles, 27 vitrales y un rosetón. Lo notaron alguna vez caminando por Pinzón? Es imposible. No tiene fachada ni se lo advierte desde la calle. Este Templo nunca llegó a funcionar como tal a raíz de una tenebrosa historia (el párroco que dirigía la construcción se ahorcó allí) pero, la obra está allí (se entra por Pinzón 1480), un santuario con aspecto del medioevo, con casi 120 años, aún a estrenar y esperando ser visitado. Los vitrales fueron hechos en Burdeos, en la misma fábrica donde se hicieron los de la Basílica de Luján. Y como sus dueños originales, aquellos que recibieron la donación inicial pertenecían a la congregación lourdista, el templo es una reproducción a pequeña escala de la Iglesia de Lourdes.

La GIPPHi realiza visitas guiadas, encuentros corales, exhibiciones y otros eventos. Más info cliquear AQUÍ.

 

Los 150 años de Pío Collivadino. Artista barraquense.

El 20 de agosto de 1869 nacía en Barracas Pío Collivadino, maestro de maestros. Cuenta Daniel Gigena para La Nación:

Hijo de un matrimonio de italianos, hace 150 años nacía en el barrio de Barracas Pío Collivadino, quien llegaría a ser maestro de una generación de grandes artistas argentinos. Lino Enea Spilimbergo, Miguel Victorica, Raquel Forner, Héctor Basaldúa, Geno Díaz y, en especial, Benito Quinquela Martín, al que la leyenda dice que descubrió, se formaron con él y heredaron su mirada de cronista social unida a un espíritu cosmopolita que se proyectó en el arte local a lo largo del siglo XX.

Nota completa del diario cliquear AQUÍ.

 

El óleo de la publicación es “La hora del almuerzo” de 1903, la obra fue presentada en la Bienal de Venecia de ese año y recibió la Medalla de Oro en la Luisana Purcase Exposition de Saint Louis (EEUU). Para saber cómo ver la obra cliquear AQUÍ.

#SomosBarracas

 

 

 

Barracas y sus dos costas ribereñas. El meandro de Brian.

Sabías que en un tramo del Riachuelo sus dos costas pertenecen a Barracas? Esto sucede en el conocido meandro de Brian. Dice La Nación (nota de María Ayzaguer):

En el catastro de la ciudad Autónoma de Buenos Aires el terreno de la isla está listado como “manzana catastral 104” de la sección 26, correspondiente a Barracas. Es el único lugar donde el límite formal con la provincia de Buenos Aires es la proyección de la rectificación del cauce que nunca se realizó. Incluso está listada dentro de la categoría “manzana atípica”, aquellas con condiciones particulares que deben ser tenidas en cuenta al momento de planificar obras e intervenciones. Hace 100 años, el Riachuelo estaba lleno de curvas pronunciadas y cuando crecía inundaba sus alrededores . En 1913 y luego de muchas crecidas históricas se sancionó una ley para rectificar su cauce. Esta obra no se pudo completar entre el Puente Alsina y el Puente Pueyrredón (entre los que se encuentra el Meandro de Brian) por los puentes ferroviarios que existían en esa zona. Se llama meandro porque así se nombra a las curvas pronunciadas de un río, y de Brian por el ingeniero civil Santiago Brian, que nació en 1849 y también le dio nombre a la estación de tren del Ferrocarril Oeste, que funcionó en ese lugar hasta 1951. Por esa época la zona estaba prácticamente despoblada.

Foto: Fabián Marelli para La Nación

A la izquierda de la península se observa el puente ferroviario, el único punto de contacto con la CABA. El acceso peatonal terrestre es desde Avellaneda. La ya desaparecida Estación Ingeniero Brian era un playón de cargas de distintas compañías ferroviarias privadas que cayó en desuso luego de la nacionalización de los ferrocarriles. Una vez abandonado, en ese terreno surgió la Villa 21-24.

El meandro tiene una superficie de 49 560  en donde se encuentra el estadio Saturnino Moure del Club Victoriano Arenas. Más info click AQUÍ.

Santa Felicitas. Empieza la puesta en valor.

“Con tesoros arquitectónicos y artísticos que reúnen desde vitrales franceses, altares, esculturas y hasta un órgano alemán de 1873, la majestuosa Iglesia de Santa Felicitas resiste al olvido a través de un plan para ponerla en valor. El templo, una joya escondida en el barrio industrial de Barracas, es uno de los más bellos y antiguos de la ciudad. A diferencia de otras iglesias, no fue pensada para venerar una figura religiosa, sino para honrar a una rica y aristocrática mujer del siglo XIX,Felicitas Guerrero, asesinada por un pretendiente, hecho que es considerado uno de los primeros femicidios conocidos del país”, escribe Virginia Mejía para La Nación.

Lee la nota completa cliqueando AQUÍ.

Les recordamos que se puede realizar visitas guiadas a los túneles y el templo escondido. Más info AQUÍ.

 

El subte llega a Barracas y habrá una estación (Suárez) a 200 mts de la Flor!!!

Así nomás. Tendremos subte. La Línea F llegará a Barracas. Bueno. Ponele. Recién se abrió la licitación, pero si esperamos 113 años también podemos ser pacientes algunos más. La noticia salió en diferentes medios. Cliqueando AQUÍ pueden leer la publicada en Infobae.

Y los amigos Antigourmet ya podrán aconsejarle a los pasajeros del subte que además de Constitución ahora podrán bajarse en Suárez para visitarnos!!!

El Puentecito, mitos y curiosidades de la fonda de los arrabales que fue declarada Sitio de Interés Cultural

Existe una esquina en Barracas que fue testigo de una parte de la historia de Buenos Aires:… 

y no es la Flor. Así arranca la nota publicada en el Diario Clarín. Pero, sí son nuestros vecinos de la otra punta de Vieytes (o sea que la querida Vieytes tiene en cada extremo sendas fondas históricas). Y sigue la nota:

…es la de Vieytes y Luján, a metros del viejo puente Pueyrredón. Cuando esta zona de la Ciudad era la periferia, las afueras, allí existía una pulpería. Era el 1750 y este sitio convocaba a gauchos y viajantes que recorrían el país en carretas y caballos. De alguna manera u otra, esta esquina siguió siempre vinculada a la comida, a las bebidas, al fenómeno de juntarse, de compartir. Más de 200 años atrás, en torno a un fogón en el que se cocinaba a leña mientras las bebidas se enfriaban en un pozo; hoy en forma de la mejor paella y las más deliciosas tortillas y rabas porteñas.

La nota le pertenece a Silvia Gómez y para leerla completa cliqueen AQUÍ.

11 de julio – Día Nacional del Bandoneón

El 11 de julio de 1914 nacía en Buenos Aires Aníbal Troilo, y en homenaje a este genial músico se declaró esta fecha como el Día Nacional del Bandoneón. En Barracas, por el ’14, otro tremendo bandoneonista, Eduardo Arolas ya tenía su Orquesta Típica: (la foto es de 1913) de pie, Tito Rocatagliata (violín), Gregorio Astudillo (flauta); sentados: Eduardo Arolas (bandoneon), Emilio Fernández (guitarra).

Orquesta Típica de Eduardo Arolas 1913-1918

Arolas, con 22 años cuando nacía Pichuco, ya era conocido como el Tigre del Bandoneón. Su primera aparición en público fue una noche del año 1909 en el Café Royal (Suárez y Necochea), donde algunos afirman que nació el tango. En el pequeño palco del “Royal”, más conocido como el Café del Griego, había debutado una año antes Francisco “Pirincho” Canaro con su trío. Se conoce que esa noche del ’09 se acercó a ésta esquina de La Boca el joven Arolas con sólo 16 años, y luego de la presentación del Canaro, a pedido del público, nuestro adorado vecino ejecutó su primer tango “Una noche de garufa”. Pirincho, conmovido, le prometió pasarlo al pentagrama porque Arolas todavía no sabía escribir las notas musicales.

Café del Griego (Royal), Suárez y Necochea

En la Flor AMAMOS a Arolas. “Derecho viejo”, uno de sus tangos, es un postre nuestro. La salsa “Marné” también recuerda a una composición suya. También lo homenajeamos en la ensalada “Place Pigall”. El patio de la Flor lleva su nombre. Y cada 29 de septiembre lo recordamos en su NochePero volviendo a Troilo, y cerrando el círculo, solo decir que la primera grabación de “Pichuco” en 1938 fue “Comme il faut” de un “Tigre” barraquense y vecino de la Flor.