Cumpleaños de Delicias de Alicia

ALERTA: este sábado 30 cerramos al público por la noche porque celebraremos el cumpleaños N° 3 del proyecto Delicias de Alicia. Alicia Amende es una chef inglesa que llegó al país hace cuatro años y creó un proyecto solidario dedicado a realizar talleres de comida saludable para niños de 6 a 14 años de barrios carenciados. Siempre quisimos colaborar con su obra y la oportunidad se dará el próximo sábado ofreciéndole el espacio para que organice su Fiesta. Toda la recaudación es para solventar el funcionamiento de la Fundación.
#DeliciasDeAlicia #LaFlorDeBarracas #SomosBarracas

El origen del locro, por Leandro Vesco

En el podio de los platos que contribuyen a preservar la identidad nacional, sin dudas el locro está a la cabeza. Adorado por los argentinos, esta receta cruza todas las provincias y en cada región tiene un matiz que lo diferencia. Su sabor, ingredientes y textura son propios de la geografía andina. A través de los siglos su importancia creció y hoy es un monumento culinario que preserva una manera determinada de entender el sentir patriótico. «Su valor simbólico vinculado a las fechas del 25 de mayo, 20 de junio y 9 de julio lo proponen como plato de unión entre los habitantes del país», reflexiona Pietro Sorba, escritor y periodista enogastronómico, especializado en temas de cocina criolla.

Así comienza la nota escrita por nuestro querido amigo, y pulperías-hunter, Leandro Vesco para La Nación. Esta es la nota completa.

 

 

Milonga «El abrazo verdadero»

En el ambiente del tango también existe un lugar para la inclusión. Por tercer año consecutivo, el sábado 7 de abril dio comienzo el ciclo 2018 de la Milonga por la Integración: “El Abrazo Verdadero”, un espacio único donde se reúnen bailarines de tango convencionales, aficionados a la danza y personas con discapacidad a compartir abrazos e integrarse, a través de la danza al ritmo del 2×4

Párrafo extraído de la nota El abrazo verdadero: una milonga por la integración publicada el 12abr18 en el portal TN.

Organizadas por Andrea Etchepare y Liliana Furió, las milongas suceden en nuestro Salón Villoldo el primer sábado de cada mes. A partir de las 17 son las clases y a continuación se arma el milongón.

 

Los fantasmas de la Flor

Lo encontramos en la mesa que siempre supo ser ocupada por uno de nuestros más fieles parroquianos (Misa de 11: copa de vino blanco y claringrilla). Lucía viejo. Cachuzo. Mistongo. El teléfono. Lo dejamos a mano, en la barra, a la espera de quien lo hubiese olvidado. Sin embargo, no pasó nadie. Raro síntoma de antiabstinencia.

Con los días, cuando entendimos que ya nadie vendría por él, nos permitimos revisarlo. Quizás la Galería de Fotos nos reportara información sobre su dueño.

Ante nuestra sorpresa la totalidad de las fotos guardadas habían sido sacadas dentro del bar y en una primera mirada nos pareció observar imágenes extrañas. Inquietos bajamos los archivos a una computadora y la sorpresa fue aún mayor. Todas las fotos tienen fantasmas ocupando mesas, abrazando parroquianos o compartiendo un rato con amigos. No nos resultó extraño. Son 112 años de abrir a diario para dar de comer, servir de refugio, compartir con amigos. Mucha gente ha partido (como el amigo del principio) y sus almas sostendrán el hábito de visitar la Flor y nos abrazan a diario.

El teléfono celular lo tenemos disponible en la barra. No tienen más que pedirlo y sacar sus propias fotos. O una selfie con un fantasma.

 

(Intervenciones electrónicas por Lucio Cantini)

La Buena Medida (sería realmente apoyarlo)

La Buena Medida es uno de los Bares Notable de Buenos Aires. Que por qué nos ocupamos de él? Porque compartimos, pero en el otro extremo la calle Suárez (ellos están al 100). Y también un pasado semejante. La Buena Medida abrió en 1905, la Flor en 1906. Ambos se iniciaron con el objetivo de alimentar a inmigrantes de conventillos, laburantes de oficio que sólo pretendían comer como en sus casas del otro lado del océano. Nuestro amigo y parroquiano Leandro Vesco escribió para el diario La Nación la nota: La Buena Medida, tradicional bodegón de La Boca, corre riesgo de cerrar que refleja las dificultades actuales del propietario y el serio riesgo de cierre definitivo. Sería un Notable menos. Notable. Uno menos. Les enviamos un abrazo solidario a Tony, pronto estaremos por allí para comer sus albóndigas.

Más info en el siguiente link del blog Café contado

La Buena Medida

PH: Café contado

 

Vinos de Gustavo Santaolalla

Cuando nos hicimos cargo de la Flor nos propusimos que nuestra carta de vinos incluya, además de productos de bodegas tradicionales, vinos más exclusivos, de bodegas pequeñas, con un sabor y tratamiento personalizado. A Gustavo Santaolalla lo conocemos desde hace unos años y ni bien nos surgió la oportunidad de operar la Flor no dudamos en ofrecer sus productos. Cielo y Tierra es un emprendimiento vitivinícola de Gustavo Santaolalla y Raúl Orozco, ubicada en la zona de Lunlunta, Mendoza, privilegiada para el cultivo del vid, especialmente la cepa Malbec.

«Cada uno de los proyectos creativos que realicé en mi vida se ha inspirado en tres conceptos: la identidad, la visión y la búsqueda de la excelencia. Esa trilogía está plasmada con pasión en cada uno de mis vinos»dice Gustavo. Compartimos iguales conceptos en nuestra tarea cotidiana en la Flor.

Cielo y Tierra obtuvo Medallas de Oro con sus tres vinos en el concurso Sélections Mondiales des Vins, realizado en Quebec, Canadá.

Los vinos premiados fueron:

Don Juan Nahuel Reserva Malbec 2005: vino top de la bodega, elaborado con uvas de Lunlunta y Agrelo, con 24 meses de paso por barricas de roble nuevas.

Don Juan Nahuel Malbec 2006: 100% uvas de Lunlunta, con 20 meses de crianza en barricas de roble.

Celador Malbec 2007: también elaborado con uvas provenientes de Lunlunta, y 12 meses de paso por barricas de roble.

 

Caracerísticas del Celador (según el enólogo de la bodega Juan Carlos Chavero)

Vista: Color rojo rubí con atractivos tonos vialáceos.
Nariz: Intenso denotando aromas a ciruelas e higos deshidratados, con claras notas de chocolate, acomplejado por especias.
Boca: Suave chocolate con vainilla, liberando en media boca frutas rojas, ciruelas, frambuesa, con un final elegante y equilibrado por sus taninos dulces y maduros.

 

El nuevo emprendimiento de Cielo y Tierra se llama Callejón de las brujas. Un exquisito corte de Petit Verdot, Malbec y Cabernet Sauvignon. El nombre alude al nombre del pasaje que hay para llegar a finca La Luna (propiedad de GS), en Lunlunta.

 

Recomendamos a todos probar cualquiera de los vinos mencionados. Tienen la obsesiva dedicación y cuidado con la que Gustavo Santaolalla emprende y lleva adelante cada uno de sus proyectos.

Concurso literario «Un café, una historia»

EXCELENTE NOTICIA!!!

La Comisión de Protección y Promoción de los Cafés, Bares, Billares y Confiterías Notables de la Ciudad de Buenos Aires convoca al concurso literario denominado “Un café, una historia”. La convocatoria está abierta del 2/1 al 15/4. Las bases y condiciones del concurso son:

1) Los relatos, que se ajustarán al título de la convocatoria, habrán de estar escritos en castellano.

2) La participación en el concurso es absolutamente gratuita, quedando a cargo de los postulantes los gastos que insuma su participación.

3) La extensión del relato no podrá ser superior a 8000 caracteres con espacio a una sola carilla, espaciado de 1.5 y fuente Arial 11. No se admitirán textos manuscritos.

4) Podrán participar personas físicas de cualquier nacionalidad, que hayan cumplido los 18 años de edad.

5) Cada concursante no podrá participar con más de un relato.

6) Los textos habrán de ser originales e inéditos. Todo concursante declara bajo su exclusiva responsabilidad, la autoría del relato o cuento consursante. El texto no debe haber participado en otros certámenes.

SI EL CUENTO GANADOR SUCEDE EN LA FLOR LE REGALAMOS UNA CENA PARA DOS PERSONAS

Bases completas del Concurso

Más info en http://www.buenosaires.gob.ar/cultura/patrimonio/concurso-literario

¿Por qué visitar La Flor de Barracas?

Porque lo hacen, cotidianamente, desde hace más de 110 años, trabajadores y vecinos de Barracas y los barrios del sur de la Ciudad. Una tradición porteña que Uds. cumplirán cada vez que atraviesen las carpinterías originales, caminen el mismo piso calcáreo o se apoyen sobre el estaño. La Flor de Barracas nació fonda (se llamaba Génova) en 1906 y da de comer, sirve refugio espiritual y es parada obligada para ciento de personas que celebran el ritual pagano de regalarse un rato de vida. Hoy integra el grupo de Bares Notables de Buenos Aires.

Barracas es un barrio al sur de la Ciudad. Tuvo pasado de alcurnia, también pendenciero. Fue sede de grandes industrias. Luego, vio deambular por las calles a miles de obreros que perdían sus puestos de trabajo. La Historia Argentina atravesó su territorio. Visitar Barracas es recorrer el siglo XIX y XX.

 

Barracas fue cuna del tango. En sus conventillos se amontonaban los inmigrantes que habían llegado con la ilusión de futuro. Y entre todos crearon aquello que los integró, dio sentido y constituyó como porteños: nuestra invención más genuina. De Barracas es Ángel Villoldo, considerado el padre del Tango. También Agustín Bardi.  Pero, el más querido de todos es Eduardo Arolas, el Tigre del Bandoneón. (Todos los mencionados pertenecieron a la Guardia Vieja). Cada fin de septiembre en la Flor realizamos La Noche de Arolas para recordar al Tigre. Una juntada que reúne historiadores, arqueólogos, alumnos del Taller de la Memoria de la Escuela Normal Superior N°5, investigadores, miembros de la Academia Nacional del Tango y músicos.

 

Barracas es historia, arrabal, orilla, tango. Y buen comer. En la Flor hacemos los platos de antes como antes. Pastas caseras, guisos de olla, milanesas. Nuestros platos especiales son para compartir porque apostamos a la comensalidad. Los llamamos: la Puñalada, Milonga y Atrevida. Todos vienen a caballo (o sea, con dos huevos fritos arriba) porque “la patria se hizo a caballo y en la Flor hacemos patria”. Las opiniones positivas nos han hecho merecedores del #CertificadoDeExcelenciaTripAdvisor en 2016 y 2017. Lucio Cantini es el cocinero en jefe. Dora Ortiz es la abuela a cargo de los postres de abuela.

La Flor es un espacio regenteado familiarmente y apropiado por los vecinos. El Salón Villoldo es el lugar de cumpleaños, reuniones de compañeros, homenajes y festejos. La Universidad de Buenos Aires (UBA) realiza un Ciclo de Cine Etnográfico. Es un salón íntimo con dos ventanas a la calle Arcamendia y que conecta con el Patio Arolas y el bar. El Patio Arolas es ideal para reuniones familiares. Tiene una mesa comunitaria para 12 personas y conecta con la cocina generando una situación típicamente casera.

La Flor tiene armonía. Al ingresar se penetra en un ambiente amigable que acompaña y cobija. Es un bar de esquina que funcionaba como pulpería urbana para abastecerse antes de un largo viaje. Mira hacia el sur. Hacia la pampa infinita.

En la Biblioteca Impopular Roberto Fontanarrosa se pueden tomar libros sobre la historia de barrio, letras de tangos, diferentes patrimonios de la Ciudad. Los diarios del día están disponibles para la lectura. Hasta las mascotas pueden acompañar a sus dueños y pasar un rato en el Arolas.

 

Lo más dinámico es la Agenda Cultural: cine, charlas, presentación de libros, talleres de fotografía, escritura, pintura, meditación, shows de tango, folklore, jazz. En la Flor siempre está sucediendo algo.

 

El vínculo con las instituciones vecinas es muy estrecho. Con los vecinos de enfrente, la Escuela Normal 5, realizamos muchas actividades en conjunto. Sus docentes y alumnos se cruzan, entran y salen, permanentemente de la Flor. A sólo 100 mts. se inicia la Calle Lanín, una obra de arte a cielo abierto creada por el artista plástico Marino Santa María (parroquiano de la Flor, obvio). También se ofrecen a la venta artesanías de internos del Hospital Neuropsiquiátrico Borda, vecinos muy cercanos. El mítico club de fútbol Sportivo Barracas tiene su rincón en el bar.

La visita a la Flor es muy completa. Sólo hay que ser un poco curioso, predisponerse a pasar un momento sin apuro y tener buen apetito. A la salida se llevará puesto nuevos saberes y ricos sabores.

26 de Octubre – Día de los Cafés

Cuando estés mal 
cuando estés solo. 
Cuando ya estés cansado de llorar 
no te olvides de mí 
porque sé que te puedo estimular…

De mi, Charly García (1990)

Hoy, 26 de octubre, se celebra el Día de los Cafés en recordatorio de la nueva entrada del Café Tortoni hacia la Av. De Mayo en 1894. Desde entonces los Cafés nos definen. Hablan de nuestros valores como sociedad. Fueron refugio integrador para millones de inmigrantes (y los siguen siendo aún). En sus mesas lloraron penas, soñaron futuros, mezclaron culturas. El Café nos reúne a todos. Este valor equitativo nos pertenece y cultivamos juntos a diario. El Café no expulsa. Tampoco discrimina ni señala diferencias. Dentro de un Café nos sentimos plenos. Humanos. Iguales.

En la Flor realizamos este ejercicio a diario. Nos proponemos servir de cobijo espiritual. Un momento de sosiego. Para compartir con el otro. O con un libro. Siempre con un pensamiento. Que nuestras mesas sirvan de usinas de arte. O como sitio del reposo más primitivo del ser humano.

Hoy queremos compartir este Día con todos los Cafés de Buenos Aires: los Notables, los que apenas se notan, las grandes cadenas y los más pequeños. Mancomunados frente a una gran responsabilidad, la de seguir siendo la casa de todos.