Cinco maestros y sus discípulos mantienen vivo el arte popular porteño

¿Qué ocurriría si Marino Santa María guardara en un cofre, bajo mil llaves, las técnicas que lo llevaron a convertirse en uno de los muralistas más importantes de la escena artística local? ¿Pero si las comparte? ¿Si formara un discípulo? Lo más probable es que así se garantice que otro artista, otro artesano, intervenga alguna pared de la Ciudad -o de cualquier lugar del mundo- utilizando los mosaicos venecianos que caracterizan el trabajo de Santa María, los que convirtieron a un pasaje del barrio de Barracas, el Lanín, en uno de los rincones mas bellos, coloridos y vibrantes de Buenos Aires, escribe para el Diario Clarín Silvia Gómez.

Lee la nota completa aquí.

 

A 145 años del crimen de Felicitas

“Una mujer de 26 años murió de un disparo a manos de su ex pareja, quien se apareció en su casa con la excusa de conversar y devolverle algunas de sus cartas y pertenencias. La mató por haberse enamorado de otro hombre”.

Esta no es una noticia de actualidad. Ocurrió hace 145 años en el barrio de Barracas, en la quinta de una de las familias más conocidas de la ciudad, lee la nota completa: Felicitas Guerrero de Álzaga, el primer femicidio de la aristocracia argentina publicada en el Diario Clarín.