El origen del locro, por Leandro Vesco

En el podio de los platos que contribuyen a preservar la identidad nacional, sin dudas el locro está a la cabeza. Adorado por los argentinos, esta receta cruza todas las provincias y en cada región tiene un matiz que lo diferencia. Su sabor, ingredientes y textura son propios de la geografía andina. A través de los siglos su importancia creció y hoy es un monumento culinario que preserva una manera determinada de entender el sentir patriótico. “Su valor simbólico vinculado a las fechas del 25 de mayo, 20 de junio y 9 de julio lo proponen como plato de unión entre los habitantes del país”, reflexiona Pietro Sorba, escritor y periodista enogastronómico, especializado en temas de cocina criolla.

Así comienza la nota escrita por nuestro querido amigo, y pulperías-hunter, Leandro Vesco para La Nación. Esta es la nota completa.